- ¿Qué es, para vos, el amor?
- El amor… es… lindo.
- ¿Eh?
- Sí, eso, el amor es lindo.
- Te tomo un minuto llegar a esa conclusión, porque la pensaste, te vi, cerraste el ojo izquierdo y el derecho mirando como perdido hacia arriba, e hiciste “esa” mueca pensadora, tan típica de vos.
- Vos pensas mucho.
- No, o a lo mejor sí, pero no es este el caso, me gustaría una respuesta sincera y elocuente de lo que realmente crees que es el amor, esto que tenemos, “Esto”, no puede ser catalogado como “Lindo” y nada más. O por lo menos, no para mí.
- Bueno, señor, dígame usted: ¿Que cree que es el amor? Bríndeme un ejemplo, así esta boluda lo puede seguir.
- No te dije boluda.
- Lo pensaste.
- Que no.
- Hablamos de gestos que uno hace cuando piensa, ¿Queres? Lo analizamos como vos haces y quedas como un salame ¿Dale?
- No, mejor, te digo, que pienso yo que es el amor.
- Espera que te voy a buscar un vaso de agua.
- Graciosa.
- Lo decía en serio. Te va a dar sed a los 20 minutos del discurso. Te conozco amor ¿Porque te extrañas así?
- Bueno, mejor un vaso de jugo.
- El niño tiene sed y no hay naranjas.
- Si te vas a burlar no te digo nada entonces.
- Ya voy… tranquilo.
- Acá esta, bueno, decime, enamórame.
- Pensé que ya te había enamorado.
- Bueno, todos los días me tenés que enamorar un poco más.
- ¿Es un aviso? ¿Una amenaza? ¿Un ultimátum?
- No, paranoico de mierda, es algo lindo.
- Otra vez con eso.
- Explícate vos y convénceme a mí.
- Yo lo pienso al amor…
- ¿De verdad? ¿No te dan ganas de sentirlo y ya?
- “Me daba asco pensar así, una vez más estar pensando todo lo que a los demás les bastaba sentir”
- ¿Y eso?
- Una frase de un cuento de Cortázar.
- ¿El de los Cronopios?
- Ese
- Bueno, no te cuelgues, decime.
- ¿En que me quede?
- Bueno, apenas habías empezado… algo así como: “YO creo que EL AMOR…”
- ¿Con ese énfasis pedante? ¿Con esa arrogancia? ¿Así comencé a hablar de lo que yo creo que es el amor, nuestro amor?
- Bueno, no. Me estaba burlando, perdóname. Pensé que ibas a hablar del amor, en general, no del nuestro. Perdóname.
- Bueno, abrázame que te cuento.
- Abrázame vos a mí.
- Pucha.
- Contame, que pensaste…
- Lo pienso, al amor, medito en el, en vos y en lo nuestro. Y creo que es un poco un montón de cosas. Me parece que es libertad, y también siento que yo mismo corto las puntas de mis alas.
Siento que mi vida no vale nada, si la comparo con la tuya, que tranquilamente me dejaría morir para que vos vivas, yo te daría mi salvavidas.
Pero también me surge, a veces, que quiero vivir y hacer cosas fantásticas para que vos me quieras, me admires, y si me detengo a pensar en él porque quiero que me admires descubro mi amor propio. Mi ego. Entonces ahí me da bronca el amor.
Y a lo mejor en esos momentos, venís, o me gritas desde la cocina que me queres, o que encontraste otro de mis avioncitos de papel, y me gritas con ternura porque sabes que soy un colgado y medio que soy un nene, también.
Y eso es algo que no busque adrede, que no hice a propósito. Mis avioncitos son míos, y a vos te gustan.
Y me nace acá dentro como un… que se yo, un calorcito embriagante.
Y ahí quiero ser inmortal, quiero estar para siempre con vos.
Pero pienso en el tiempo, en las distancias, y sé, que algún día esto se va a terminar, porque todo termina, entonces me duele.
El amor me duele y todo se vuelve tan caótico. Me mareo. Me quedo vacio. Me gusta.
Después te veo o te imagino, desnuda, bajo las sabanas, esperándome, todas las noches. Y ahí no sé qué pensar, me cuesta pero me encanta no pensar. Por ahí anda el amor…
¿No?
Es confusión, es claridad, es libertad, es ser tu esclavo. Es dolor y alegría. Tan caótico… tan… ¿Qué haces?
- Te doy un beso.
- Sí, pero… ¿Porque ahora?
- ¿Qué pensas del beso?
- Fue lindo.
- Punto final.

2 comentarios:
Fue la definición mas linda de amor que lei en mi vida chabon. En serio.
por que se tiene que acabar, me da miedo :(
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